domingo, 3 de octubre de 2010

La inspiración, en todas partes se encuentra.

Subido por Rarufan a las 3:40 a.m
Romu nos trae una pequeña historia con su inspiración en la vida real, aunque con tanta fantasia, como de un friki se podia esperar, aquí la teneis:
Todo empezó en Lubrín, un pequeño pueblo de la provincia de Almería. Era un día de mucho calor en los que se rozaba los cuarentaicinco grados. Dos niños, llamados Marcos y Daniel, estaban refugiándose del calor, en la habitación, con el ventilador y las ventanas cerradas.
Como siempre, estaban con sus ordenadores y navegando por Internet. De repente, se oyó como si los altavoces estuviesen descontrolados y reprodujesen un sonido muy espeluznante con mucha fuerza. Las pantallas empezaron a brillar con una luz cegadora y absorbió a los dos muchachos sin traer más rastro.
Llegaron las 5:00 PM y la madre de Daniel, entró en la habitación para llevarles la merienda. Se extrañó que no hubiese nadie. ¡Era impresionante! En el resto de la casa no había ocurrido nada ni se había escuchado el sonido.

Entonces la madre creyó que habría salido a bañarse a la piscina municipal mientras ella dormía y se volvió hacia la cocina.
Los ordenadores estaban apagados, pero a través de esa pantalla, en lo más oscuro que podemos imaginar, se halla un nuevo y misterioso mundo en el que habían aparecido Daniel y Marcos. Estaban inconscientes pero a la hora se levantaron y se quedaron boquiabiertos cuando vieron donde estaban. Era un paisaje de árboles e hierbas, más específico una montaña y justo al lado, había una playa. Cosa que jamás aquellos dos jóvenes habían visto.
Empezaron a buscar una salida pero no encontraron nada parecido a aquel pueblo en el que los dos vivían tranquilos. Era increíble que desde un ordenador se hubiesen transportado a esa especie de sitio. Pensaron, pensaron y pensaron que había pasado pero no lo entendían. Fueron hacia el mar y miraron el agua. Estaba transparente como nunca antes habían visto.
De repente, dos luces empezaron a brillar en el agua poco a poco, saliendo hacia las manos de los dos. Era una especie de dispositivo. Los dos chichos empezaron a tocarlos y a observarlos pero no reaccionaban.
Pasaron días, semanas… y los dos amigos se fueron alimentando de la fruta de los árboles y de los peces que había en el mar. Estaban muy preocupados. ¿Qué les dirían a sus padres cuando les viesen? La cuestión es… ¿los volverían a ver?
Sus estados de salud estaban bien ya que comer pescado y fruta les provenía muchas vitaminas.
Una mañana al levantarse, algo se les abalanzó sobre ellos y el dispositivo de Dani, empezó a brilla con intensidad y él, lo cogió…

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